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jueves, 20 de diciembre de 2012

Sobre una golpiza...

La vida se transforma en un cumulo de experiencias maravillosas. algunas amargas y otras mas bien dulces. Pero, sin lugar a dudas, todas dejan un sabor a ese que se yo, incluso el sinsabor llega a ser degustable.

La vida, la misma que poetas han alabado y han castigado, nos trae a colación el cuestionamiento critico. nos enfrenta a maniobras cuestionables que "la moral" nos sustrae a observar desde la periferia, desde lugares otrora alejados.

La misma vida nos enfrenta a labores antes inimaginables. Seguro estoy de poder escuchar a todos y cada uno de los pobladores de esta nación llamada tierra, y seguro estoy que las sorpresas no serán menores... en cada una de esas historias. Somos maravilla, maravilla somos.

En el trabajo con jóvenes infractores de ley los sinsabores se hacen recurrentes. La facilista, y amplia de interpretación, frase de postulación a cargo -tolerancia a la frustración- se hace cada vez más vivida, se pone cada vez más en tensión, hasta casi, casi, casi, casi romper... Pero estos sinsabores suelen venir desde ellos y ellas. Normalmente son los protagonistas de su historia...

Hace unas semanas la vida me enfrenta al encuentro con un joven abusado. Un adolescente que ha sido aprehendido, luego de la compra de un celular de segunda mano (evidentemente robado -por otro, diferente a él-). 
El abuso ha sido físico y moral, el abuso ha sido protagonizado por las fuerzas del orden, por policía de investigaciones, claro está específicamente por algunos de los presentes en sus filas. Me inclino a pensar que no es una práctica reiterada dentro de la institución (...aunque cada día lo dudo más...).
La historia versa que luego de comprar el celular es interceptado por la PDI, quienes le toman detenido por receptación. Luego es llevado a cuartel y golpeado a destajo... para finalmente ser llevado a constatar lesiones en hospital de la ciudad, no sin antes generar una conversación privada con la doctora... Luego este joven será llevado a calabozo de tribunales y formalizado de una investigación en su contra. Para ser puesto en libertad.

Ahora bien... el joven en cuestión no es un pan de Dios, no es un sujeto que, en base a sus hechos, merezca la lastima de sus compatriotas. Muy por el contrario es un joven que en su corta trayectoria de vida ha pasado casi cuatro años recluido. Luego de pasar muchos años subsistiendo del delito profesionalizado, especializado en el asalto a casas, con el acabóse de, en conjunto a su banda, dañar con arma blanca a un inquilino...

Luego de nuevo... ahora bien este chico dicése rehabilitado, declara no querer participar de más actos criminales, pues a aprehendido la lección. Sin embargo, debo decirlo con sus palabras, él es una persona flaite, alguien que utiliza ropajes bien producidos, con alta valoración de una imagen impecable, zapatillas limpias, poleron ajustado, camisa al pantalón, etc... etc... Es la imagen con la que carga, a lo que se suma un vocabulario que intenta alejarse cada día más del COA., pero que lo intenta infructuosamente. Él es portador del caminar, del hablar y del vestir que despertaría las sospechas de un policía que intenta resolver crímenes desde el instinto cada día más bullido...

Entonces este sujeto policía mira a su presa y le detiene. En búsqueda de la satisfacción de sus hipótesis genera la presión física en la obtención del predispuesto confesionario. En la búsqueda que el joven se haga cargo del robo del celular. Surge la necesaria pregunta ¿Pero porque confiar en la palabra de un joven que ha cometido actos violentos, que ha estado detenido años en prisión? Sabemos que es de mala educación responder con preguntas, pero ¿Acaso no es el papel, al estar al filo de la inclusión, promover el acercamiento de los jóvenes en estado de exclusión social (de estigmatización)?¿Acaso es ello posible, o por lo menos sincero, sin confiar? ¿Es el trabajo un ejercicio de vida o una labor espuria a realizar en la jornada a cancelar?


Creo que el poder escuchar al joven y dar veracidad a lo que plantea, solo por el hecho de plantearlo pudiese generar la peligrosa señal de mostrar que es posible creer en él. Que pese a todo lo pasado aun creemos en los sueños, aun puede seguir abusando si lo desea, aun es posible ser victimario, si lo desea. Pero aun es posible un cambio real, aun es posible mirar atrás, hacerse cargo de lo protagonizado, y solo luego mirar adelante y avanzar.

Los tiempos de héroes murieron con las grandes producciones de holliwood, ahora solo hay tiempo para acciones realmente humanas...

domingo, 4 de noviembre de 2012

La libertad y la justicia


La libertad y la justicia

La libertad y la justicia decidieron ir a carretear.
Decidieron, en un acto de reivindicación social, visitar los locales de la periferia urbana,
Esos en que el populacho ve transitar sus horas de descanso entre jornada y jornada,
Esos en los que los supuestos son la precaución y el autocuidado,
La premura y el celo,
La duda y el abrazo fraterno…

La libertad y la justicia comienzan a beber,
Es un día especial por lo cual el trago debe ser especial,
El consumo es excesivo,
Las horas pasan, las horas se suman y la razón se pierde cada vez más…

En un acto de justicia social (prima inquieta y subversiva de nuestra protagonista) el dependiente, en vista que la justicia y la libertad tienen su hogar en esas poblaciones más acomodadas, decide inflar “levemente” los costos del consumo…
La justicia y la libertad están ebrias. La justicia ya no sabe de costos y mucho menos del debido proceso. La libertad ahora cree ser omnipresente…
La noche transcurre. La luna ya ha llegado a su cenit. La luna ya ha dejado su cenit. La luna ha dado paso al canto de gallos cobardes. De gallos que deben salir a trabajar, de lo contrario el patrón se resentirá y los plasmas no volverán a alumbrar… se acumularían así las preguntas sin respuestas sobre los realities, sobre matinales y sobre la novela de moda… no conocerían los índices de criminalidad, ni de pobreza, ni todos esos datos que no darán de comer, pero que harán pensar más cerca la brecha entre patrón y peón.

El dependiente se acerca a cobrar la deuda pactada y nuestras dos protagonistas quedan pasmadas.
¿Qué es está ofensa que me entregas sin caricias? – Pregunta la justicia-
¡Ha sido una noche fenomenal, pero termina con tanta crueldad! –Exclama la libertad-
Estos son los valores exigidos… ustedes deben de estarlo consciente… -aclara el dependiente-

En un gran lío han quedado nuestras protagonistas, y esta vez nada han tenido que ver los huelguistas… ni los mapuches, ni los desplazados, ni los encapuchados, ni los estudiantes, ni los sin casa, ni los pobres, ni tantos otros chivos de expiar que nombrarlos solo me haría cansar.
¿Qué podremos hacer? –Se preguntaban sin hallar respuesta-
Nuestro dinero no alcanza para nada, y nuestras tarjetas acá son letra muerta, debemos huir o disponernos a su parecer… -concluyo la justicia-
A no, la libertad jamás se ha escondido para nadie, ese nunca será mi camino. Yo, si es necesario, podré enfrentar el peor de los destinos… -concluyó la libertad-

Así que tenemos dos bellas muzas que no pueden dar pago a sus compromisos –aseveró el dependiente-
Creo que habrá que buscar una forma de saldar nuestras cuentas de manera interesante, y esto lo aseguro de manera tajante.

Desde ese día la libertad y la justicia duermen en una cama piojenta, sucia y maltraída.

Desde ese día la libertad y la justicia se prostituyen por un par de monedas, buscando pagar una deuda que cada día crece en intereses, que cada día fermenta con el odio de quienes aún las buscamos mirando la decencia de otros días hoy soñados.

lunes, 21 de mayo de 2012

Animos

Tyler en ti confiamos...


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sobre mi angustia...

Ciertamente la soledad es peligrosa. En ese abismo de espacio ampliado sucede ocurrir procesos que nos complican la existencia. Sin dar mayor vuelta, esa oscuridad con luz me obliga enfrentarme, me obliga a realizar esa introspectiva… me lleva a ver todos aquellos errores que cuando estoy con otros los busco en ello. Se transforma todo como en una fantasía de ellos sí yo no…

Pero hoy estoy solo y cambia todo. Una especie de “angustia” recorre mi cuerpo… se esfuerza por salir en lagrimas, pero algo la ata a mí, hay una fuerza –que claramente reconozco como superior que la aprisiona en mi cuerpo. Creo, y siento, que es algo relacionado con la justicia, algo así como que debo degustarla en mi interior… debo sufrirla, porque me redime de males pasados, males ejecutados por mí, males reconocidos por mi discernimiento.

No me gusta esta sensación, pero muy de pequeño aprendí a tolerar lo que no me gustaba, muy de pequeño aprendía disfrutar las guatitas, las prietas, los porotos…

NO PUEDO SEGUIR…BASTA!!

Ciertamente esta angustia recorre mi cuerpo, ciertamente esta angustia esta en mí, nace de mí y me obliga a enfrentar todo aquello que no quiero ver en mí. Pero nada de esto lo aprendí cuando pequeño… muy de pequeño aprendí a ceder mi comida a mi hermano menor, muy de pequeño aprendí a no pedir regalos de navidad… muy de pequeño aprendí como suena un estomago vacio, un estomago que no comprende como un niño no tiene como comer. De pequeño aprendí a hacer fila en los colegios, también aprendí a agradecer los cuadernos con la manito de cinco colores, esos que me diferenciaban de los niños que tenían es sus portadas a superhéroes de moda, a los pitufos... o a tantos otros.

Hoy la catarsis me consume por dentro. Miro hacia anoche y me pesan mis recuerdos… en alguna medida me avergüenzo de mí, y es que no quiero ser eso… no quiero ser el reproductor de falacias, tampoco quiero rodearme de personas que no reconocen todo este puto dolor. Me cuesta rodearme de personas que no han pasado hambre y piensan que pueden cambiar el mundo porque, en cierta medida, todas esas historias de hambre son fantasías del desarrollo…

No podría decir que he sufrido en la vida… todo aquello que recuerdo –tanto las cosas malas, buenas y las muy buenas- ha llevado a construir el ser que hoy poseo… Negando cualquier espíritu narcisista debo admitir que hoy me gusto como soy, me avergüenzo de ciertas emociones, pero a nivel general me gusto…

Este maldito espíritu crítico me hace ver la puta realidad con gafas… gafas muy oscuras… eso a muchas personas derechamente no les agrada. Muchas personas no están dispuestas a aceptar que la realidad no es justa, de hecho es injusta, muy injusta. Algunas de esas personas no quieren enfrentar aquello porque deberían admitir que perpetúan esos niveles desiguales, otras porque no quieren enfrentar su mediocridad, y otras por miles de razones que podrían justificar lo atroz del mundo. Al estar con ellos, al dar rienda suelta a mis ideas (encantado por los efectos del lubricante social), al dejar correr mi lengua como bestia en la pradera, como bestia que nada la detiene… Hoy al recordar aquello, me siento humillado, me avergüenzo de mí mismo… Y es que yo no soy dueño de ninguna verdad, rehúyo de cualquier acercamiento a discursos mesiánicos… no me quiero hacer cargo de abrir los ojos de nadie, y CRESTA!!! Mucho menos empapado en alcohol…

Debo, necesariamente, decir que amo a mis padres, les debo todo lo que no soy y, principalmente, lo que soy. Aún así enfrento, con cara al viento, el hecho que no quiero ser como ellos… y el buscar formas de evadir lo real me acerca al como ellos han elegido enfrentar esta injusticia. Mi razonamiento no apunta a ser más que ellos, más intentaría ser YO, mejorar mis expectativas y correr con un puto abrazo a ellos y entregar todo eso que no han tenido acceso y siempre han deseado. Con la sublime esperanza de que una vez poseído, eso que yo tanto aborrezco, ellos se sumen al asco de la sociedad y finalmente a la construcción de esto nuevo y mejor.

En el mundo hay cosas que me gustan y me invitan a levantarme cada mañana. Y en el mundo hay cosas que odio, son esas las que me sacan de la cama con fuerzas para cambiarlas…

domingo, 7 de agosto de 2011

Sobre lo que l E o ...

Ya he leído la tercera entrega de la aventura que un muy buen amigo ha decidido enfrentar. He leído y a la vez he vivido parte de las aventuras que su empresa ha develado, a creado y encontrado (o reencontrado?) .


Me es interesante, pues me embarga un sentimiento que deambula entre la nostalgia, la tristeza, la desesperanza aprehendida y la motivación...


También es interesante el ejercitar en el reconocimiento de mis emociones y de mi personalidad. Tan solo anoche entre copas (que es “lindo eufemismo” para referir un carrete en vaso plástico) intentaba rederscubrirme y plantear la importancia del egoísmo constructivo, y del reconocimiento de mis extremos... de nuestros extremos, frente a la letanía del amor perdido como oportunidad de reflexión y superación. He caído en relevar la importancia del mensaje que mi buen amigo sin duda expresaría en el correo que he leído. Es tal dicha relevancia que me he permitido estancar el correo en mi panel de recibidos, durante cinco días, hasta encontrar el momento para darle lectura concienzuda... Ello parece vulgaridad, pero significa un atentado radical frente a la impulsividad controlada que marca mi personalidad, frente a la explosión de acciones desreguladas, con ausencia de un hilo conductor, y con ausencia de un denominador. He atentado contra el carpe diem...

Y ello ha causado mella en mi, pues me siento embargado por esos sentimientos poco positivos. Sin embargo creo positivo el momento pues quiero pensar que en dicho correo mi buen amigo ha depositado todo ello que transmite a la espera que otros recibamos parte de sus devenires y digeramos energías oscuras, y eso me da cierto heroísmo y me permite abrazar a mi amigo en su aventura, de estar con él en su soledad y de palpar la calidez de su aventura...






Básicamente el planteamiento de fondo radicaría, cual sino otro, en las diferencias culturales, en como la construcción de nuestra personalidad esta marcada por nuestro entorno y viceversa... Pero en esta relación existen ciertos males, que más allá del valor relativo que pudiésemos darles, no estamos dispuestos a digerir. La idea no es cuestionar y versar la palabra y los pensamientos frente a los otros, más solo es manifestar el repudio que siento frente a los ejercicios dañinos del medio ambiente (incluidos nosotros mismos...). Me siento trágico al estar calentito con una estufa, al comparar bencina para el auto, al ver los colores de mi ropa feliz, al escribir en este teclado que nada cuestiona, al leer con códigos que destruyen las verdaderas ideas que quiero expresar... Pero, definitivamente, mes siento peor al saberme protagonista de la inacción y reavivar el compromiso por lo que debo hacer... la teclas son cada vez más duras y mis manos ejercen fuerza mayor en ellas, siento crujir mi escritorio y fantaseo en que se romperá, rompiendo el suelo de este que no es mi hogar y abriendo la tierra hasta partirla en la mitad y tragar toda esta civilización. Y así poder entregar el único regalo realmente posible... la posibilidad de comenzar nuevamente, la opción de poder volver a equivocarse en descubrir lo incierto...

miércoles, 13 de abril de 2011

Sobre lo que no desea ser cotidiano...

Hay palabras que no se callan ni a golpes, hay momentos que uno sabe que debe disfrutarlos, paro aun así en algún estúpido sentido contrarevolucionario, nace una fuerza interior que limita, que me limita a mirar como espectador mi propia vida, mis propias felicidades, mis propios logros, mis propias aventuras y desventuras... en fin, todo.

La maldita especulación trae crisis. Las malditas crisis son solo cambios, en su acepción más positiva y enriquecedora. los cambios modifican la realidad. La realidad es una mierda. la mierda nace de nuestro trasero. Nosotros creamos el mundo, nosotros manejamos nuestras especulaciones.


La manipulación no pide por favor entrar en el cotidiano, como el cotidiano no lucha con la manipulación ya parte del mismo.

Hay puentes que llevan de una lado a otro, como hay salidas que suelen ser ocupadas de entradas. Incluso en supermercados hay salidas de emergencia selladas para no ser vulneradas. Las transacciones no se acaban, mucho de lo que me mueve se basa en conseguir ese "eso" del otro. Muchas de esas transacciones no son planificadas, tampoco súbitas, son solo hechos que marcan mi relación con el entorno. Si hasta ahora mismo cuestiono el sentido de estas palabras, y rompo con un manifiesto de sinceridad y culpabilidad auto destructora, como si la piedad, mi piedad, fuese a redimir culpa alguna. Como si la culpa me perteneciese. Como si, hoy, halla podido deshacer de mi cuerpo, de mi alma, de mi ser la culpa que han pintado con tintes invisibles.

No quiero seguir con la destrucción del planeta, pero estoy atrapado pues debo compra planfletos en la sección de ofertas, esperando a que me hagan un descuento por estudiante o por jubilado. debo destruir unos cientos de arboles para proteger unas decenas. Mi voz es humilde y se cansa de ello. mi voz no rebasa fronteras, mi voz siquiera rebasa la frontera de mis dientes, mi voz quiere ser escuchada y destruir al opresor. Mi voz quiere destruirse por completo. mi voz busca vomitar emociones, para poder sangrar sentimientos. Para poder bañarse en esa sangre y renovar el flujo muerto...


la transformación no es aquí y ahora la hora de transformar ya paso, hoy es hora de acción. Hoy es el día de reconocer el propio manifiesto, de declararlo, de enfrentarlo y hacerlo tal. O por lo menos de dejarse morir, sin triunfo, por las hojas filosas de palabras depositadas con el alma, de morir con el honor de la gloria o con el honor de la derrota enfrentada.

domingo, 17 de octubre de 2010

Sobre Chile...


Y es que hay veces en que las palabras sobran.

Hay veces, y ya lo he planteado, en que las ideas son invasoras de la mente. No puedes escribir en mucho tiempo, pues las palabras se desbordarían y destruirían esos bordes en los que como rio has trabajado ardua y meticulosamente, por tiempo casi entrañable.

Hay veces que la sociedad, la vida o “el camino ha seguir2 te plantea temas que no pueden enfrentarse con reflexión, pero justamente la reflexión te supera en demasía.

Hay tantas cosas que quiero decir… y las palabras son tan pobres. O por lo menos, yo soy tan pobre en el dominio del lenguaje, que me es imposible plantear con cierta seguridad lo que pasa en los mundos oscuros de la mente. De alguna manera, es la impotencia que siente el amante que sabe no poder describir el amor que siente por su amada que yace muerta en sus brazos, pues su amor era imposible, a pesar de que sus corazones eran, y siempre fueron uno solo…

Ciertamente las metáforas me han sido fáciles. Las metáforas alejan a la realidad. Pero la realidad no es como tal, sino más que fantasía. Las metáforas acercan a ese mundo no palpable, no medible con las herramientas que acostumbramos a trabajar, más bien a ese mundo hoy por hoy lejano. Las metáforas traen a colación espacios no contaminados con el materialismo hoy genético de nuestra creación, pero hasta los genes ya son fantasía.

Chile, mi país, enfrentó una de esas “crisis”. Uno de esos hitos que hacen historia. Una de esas situaciones en las que tú puedes asegurar que existe un Dios, que existe una fuerza sobrenatural que se compadece por los hombres, que exacerbados en tecnologías, en herramientas y en cuantas técnicas quieras explorar son impotentes frente a la mano desconocida de la naturaleza. Así, ciertamente, reconociendo sus limitaciones solo la mano invisible de esa magna ciencia desconocida (una ayuda extra, un comodín), de esa “casuística” no casual, de ese milagro permitió dar con el paradero subterráneo de unos hombres un tanto poco afortunados.

Durante todo este tiempo me ha resultado difícil, incluso y por sobre todo en la cotidianeidad, referirme a estos sucesos, y es que me es difícil no inmolarme frente a tamaña situación, frente a tamaño efecto de esta ley de efecto y reacción. Con respeto a estos hombres, hoy salvos, al sufrir de sus familias durante tantos días… meses. Estoy en condiciones, y en pleno conocimiento de mi responsabilidad, de asegurar que ellos merecían estar bajo tierra, merecían pasar por esa situación. Pero aún, lo mismo que me da la seguridad de lo anterior es lo que me da la seguridad de comprender el que esos hombres merecían no morir en un refugio subterráneo. Que esas familias merecían sufrir durante los días de incerteza, sufrir durante los días de espera y por sobre todo reencontrarse con la fuerza de la esperanza que es entregada bajo la casuística de dar con estos hombres, con la culminación exitosa del esfuerzo de tantas manos que se tomaron para lograr lo que 50 años atrás hubiese sido una tarea inalcanzable.

_Pero por sobre ello, hoy me surge la pregunta ¿Chile merecía lo sucedido?

La misma ley natural de acción y reacción es aplicable a territorios geográficos, a las personas como grandes comunidades que se ven obligadas a enfrentar las reacciones de sus acciones, de sus elecciones.

Entonces, claro que Chile merecía enfrentar ello.

Pero, lo que no me resigno a creer es que Chile deba ser un títere de la parafernalia “periodística”, de la parafernalia comunicacional que utiliza elementos emocionales para pelear como buitres las lagrimas de esas familias, transformadas en pedazos de carne putrefacta que el público en sus casas está dispuesto a consumir como satisfacción por sentirse un país más noble, un país que se da la mano desde el asiento de su hogar. Un país que se hermana frente al sufrimiento de 33. Chile no merece ser manipulado en sus emociones, porque ningún ser humano con conciencia merece tal suplicio, pero, por otro lado, Chile si lo merece, pues pareciera que este Chile no tiene conciencia, no tiene corazón, es un Chile muerto que espera disfrutar de lo que los nobles ideales rechazarían por insulso.

Durante estos días de la llamada agonía he visto a personas que se han sumado a la agonía, esperando aportar energías a estas familias, o sintiéndose parte sincera del dolor, o hablando con respeto frente a las opiniones que vierten sobre las decisiones que toman quienes estuvieron a cargo de las acciones de rescate. He visto personas que han formado parte, a la distancia, de las vidas de cada uno de los mineros atrapados, o por lo menos eso han querido, he visto emociones de desagrado y reproche por decisiones de la vida de esos hombres y he visto la alegría, la dicha de estas personas al concluir exitosamente el rescate hoy milagroso, mágico…

Medios de orden mundial, han replicado la noticia en hemisferios olvidados e inalcanzables para el grueso de Chile, para el grueso de los chilenos. El sufrimiento, la esperanza y la dicha han dado la vuelta al mundo. Los mineros volvieron a casa. Ahora solo queda esperar una siguiente tragedia para esperar tomar la mano del vecino, antes que se enfrié por completo…

Chile, mi país, enfrentó una de esas “crisis”. Uno de esos hitos que hacen historia. Una de esas situaciones en las que tú puedes asegurar que existe un Dios, que existe una fuerza sobrenatural que se compadece por los hombres…

sábado, 21 de agosto de 2010

Sobre ciertas edades...



Hoy por hoy he tenido la posibilidad de conversar con ese “adulto mayor” con “ese”. Persona capaz de transmitir su vivencia, su capacidad, su dependencia o su autonomía.

Me cuesta presentar esto, me cuesta hablar bajo la incerteza de lo que construiré, de lo que podré construir y de lo cual me la jugaré.

La magia de la palabra, de la conversación y de la vida me ha presentado hoy al adulto mayor exitoso y al contraste de él y ella. No deseo que esto parezca un decálogo de la vida de ellos, más bien me presento con humildad frente a lo que ambos me surgen, me presentan y me proponen.

EL EXITOSO; Si bien es un tema muy complejo de definir, ya que inmediata es la pregunta que cuestiona sobre ¿Qué es el éxito? ¿Tienes la capacidad para determinar lo exitoso? Nuevamente anteponiendo la humildad, solamente presentaré mis pensamientos poniendo a disposición del hacer de los demás, y por ende del justo cuestionamiento de lo que deseo expresar.
Un matrimonio de adultos mayores, con un apego a una religión que es manifestado abiertamente. Con hijos que presentan un acoplamiento adecuado a lo esperado por la sociedad; matrimonio, hijos que estudian, nietos no bellos y simpáticos (capaces de establecer amistad con el entorno), personas con alta capacidad de negociación y posibilidad de dialogo diverso en temas diversos. Alto grado de expresión de sentimientos. Quiero aclarar que no percibo la imagen de la familia perfecta, y es justamente lo que me hace click pues entiendo a sujetos que son capaces de sustentarse a partir de sus propias deficiencias, sin la necesidad de dependencia de factores externos a los familiares y en el caso de los adultos mayores de los personales.
Más allá de todo lo que pueda presentar de estos adultos mayores, en fin… de estos adultos. A lo que me invitan es a poder construir esta capacidad de economía exitosa (en relación a grados que permiten a una familia vivir sin problema alguno –sin ser ABC1 necesariamente).
A poder preguntar
¿Quieres cebolla en escabeche?… ¿Te la compro enseguida? –No! ¿Qué dices? Come tus porotos primero… después podrás ir a comprar - ¿Después vamos? – Claro-
Lo anterior es solo una caricatura, más bien mi interés radica en poder solventar cualquier tipo de enfermedad u otra necesidad relevante imposible de desplazar. O tal vez algún placer merecido…

EL NO, NECESARIAMENTE, EXITOSO; La vida nos da vueltas, la vida da vueltas y muchas veces nos toma y da vuelta nuestra realidad… dirían por algún lado es dinámica. La vida es la vida, si está escrita hoy por hoy no tenemos, y creo no debemos tener, acceso a esa páginas entonces la construcción del castillo mas solido está sujeta a modificación externa de nuestros planes, de nuestras esperanzas, de nuestras suspicacias y de todo aquello que creemos emana de nosotros mismos.
Veo a una adulta mayor que ve marchar a todos quienes rodearon su juventud. Veo a esta mujer con una felicidad vacía que impide ocultar la decepción de tener que vivir con sus descendientes cargando con proyectos fracasados e incapaces de proponerse la idea de éxito en sus mentes. Veo a una adulta mayor que no puede sustentar sus, cada vez más presentes, problemas de salud… peor aún, que no le es capaz de sustentar la energía motivadora para seguir enfrentando la vida que se presenta como injusta, como cruel, como de mal-gusto, pero siempre como reacción a sus acciones. Veo un orgullo que pide poder enfrentar lo que venga y que los dioses se compadezcan en dar un poco de luz en quienes la rodean y en ningún caso optan a ser mejores que el peor de sus momentos.
Sin querer describir más de lo que tanto puedo decir, esta mujer me presenta la opción de lo que no quiero, en ningún caso, generar como efectos de mi vida. Me aferro a la posibilidad, ciega, de que el visualizar la posibilidad de siquiera no terminar de esta manera me guarda reparos y cuidados en lo que me ha de venir.


Para lo que es mi proyecto falta tanto, para lo que puede ser nuestro proyecto en realidad falta tanto… ¿en realidad falta tanto? ¿Cuándo comienza un proyecto de vida? ¿Cuándo debes empezar a trabajar en lo que deseas? O siquiera en no lograr lo que sabes que no deseas…
Me cuesta pensar en el éxito al cual hoy la sociedad aspira. Ese éxito está basado en lo que económicamente es correcto, en lo que familiar-económicamente es beneficiador, en lo que social-económicamente es seguro, etc. Creo que el éxito guarda ciertas seguridades económicas pero para no caer en las inseguridades y dedicar tu energías al éxito como persona (esto ya lo he oído, y me gusta pensarlo)… Así hoy el éxito está asociado, necesariamente, a estos dos adultos mayores pues el éxito es visto en esencia como excluyente ¿Acaso de los seis mil millones de personas del mundo, el mundo asegura el éxito de los seis mil millones de personas? Para ser exitoso, dice (de manera implícita, callada y cobarde), debes tener la capacidad de pisotear al otro, de sobrepasar a tu hermano y ser lo que él no es. Debes poder sobrepasar tu actual realidad y llegar alá, donde están quienes no son como eres tú hoy.

Quiero mencionar que en quienes han y son exitosos veo independencia de pareja, una autonomía personal, elemento que encuentro transversal en estas personas. Con esto no quiero dar una receta, más bien agregar un “tips” a la formula que tú quieras construir, si es que así lo deseas…
Finalmente, y que la palabra se haga pacto, y el pacto juramento, y el juramento traspase mi palabra como compromiso más allá de esta encarnación. Finalmente deseo agregar que quiero el equilibrar el éxito como persona por sobre el éxito que hoy la sociedad promueve, pero alcanzar los dos para operacionalizar mis certezas y construir hacia una sociedad cada día mejor.

martes, 27 de abril de 2010

Sobre una lectura no planificada....

Tu novia es un encanto y tú estás tan enamorado
por eso le perdonas sus deslices sus engaños
pero tu cariño no es tan ciego
ves muy claro su secreto
ella tiene otra vida más siniestra y clandestina
tu novia es una terrorista
ejecuta y ajusticia y atenta contra el sistema
tiene este cruel defecto pero en fin nadie es perfecto
lo prefiero lo consiento antes que su pasatiempo
sea coleccionar sellos
sea ponerme los cuernos
porque un romance muerto es un romance menos
una comisaría ha sufrido un atentado
tres jóvenes policías murieron acribillados
claro que es más comercial el coche bomba a un coronel
cuatro quilos de explosivos
le mandan directo al cielo
que matanza que sangría
debería denunciarla pero igual la culpa es mía
quizás necesite ayuda mi comprensión mi cariño
quizás si le hubiera dado más amor se habría olvidado
de cargarse policías sin manías sin prejuicios
un policía muerto un policía menos

según fuentes del gobierno esta tarde una explosión
ha mandao a tomar por culo los retretes del congreso
se atribuye el atentado a un sector nacionalista
que se caga en el sistema y revindica con violencia
libertad independencia
tú sabes que eso es mentira
que la culpa es de tu novia
se ha cargao tres diputaos la democracia agoniza
que problema de conciencia a quien piensas serle infiel
a tu novia o a tu patria tú decides mientras tanto
un político muerto un político menos

le han pegao cuatro tiros por la calle a un militar
a sangre fría a bocajarro paseaba con su hijito
pudiste haber evitado este cruel asesinato
el destino de ese niño huérfano estaba en tus manos
no te estremece su llanto
jesusito de mi vida que eres niño como yo
di porqué han matao a mi papá toy solito
que haré yo
cómo perdonarle esto ha ido demasiado lejos
necesito tu consejo
que hago la dejo o no la dejo
un militar muerto un militar menos

no claro
es que quizás busque en otra parte
lo que nunca supe darle
ilusiones y alicientes para poder realizarse
mi silencio está cantando apología al terrorismo
me siento responsable y cómplice de su barbarie
por celoso y por cobarde
pero es que me horroriza estar sin ella
no sabría hacerme a la idea
que le ocurra una desgracia o caiga en acto de servicio
el día menos pensado me despierto y estoy viudo
y sin ella estoy perdido ya nada tiene sentido
porque una novia muerta es una novia menos.

Albert Pla

Es divertido ¡no? Bueno, la verdad es que nosotros somos divertidos, en un amanera bastante ingenua y hasta persuasiva… He leído sobre personas que han muerto por cosas que creen, he visto películas que engaladornan a sujetos luchadores de verdades, de sus verdades, pero por creencias que los definen, que los hacen humanos (con sus limitaciones y vaya fortalezas).

Hoy por hoy una compra casual me hace recordar todo aquello que una vez un joven ingenuo, escurridizo, desafiante, piadoso, débil y fuerte a la vez, poco carismático, humilde, tenue, pasivo (no en sentido homosexual claro), amante de las buenas escrituras, amante de la poesía, amante de la vida y admirador de la muerte. Bueno, un libro y una compra casual y súbita despierta toda una vorágine de recuerdos que están acumulados con fuerza cinética, que tan solo espera un momento de descuido de la conciencia para desembocar un catástrofe inconmensurable…

¿Qué pasa cuando una fuerza imparable choca contra un objeto inamovible?

Nada… la respuesta es simple, y cae en el error de su simpleza. Claro que no ocurre nada pues los opuestos equivalentes se anulan absolutamente. Pero debemos aclarar que nosotros no somos una fuerza, sino por el contrario somos un cúmulo de fuerzas que luchas en el interior de lo que conocemos como individuo. Y todas aquellas fuerzas no están en equilibrio. Así, el resultado cumple con el resultado esperado y las consecuencias de poder ver algo que me recuerde lo que un día quise ser son invisibles, son inocuas, son inexistentes.

¿En realidad no sucede nada? PUES CLARO QUE PASA MUCHO!!!!!!! ACASO ERES IMBECIL!!!!! TODO PASA A SER UN SARCASMO!!!!!ABRE LOS PUTOS OJOS!!!!!!!

El que no haya consecuencia, en ningún caso es indicador que no ha ocurrido una modificación en la estructura. Ya me cansan los murmullos de las personas muertas en mi interior. Ya estoy harto de los gritos que piden callar esas voces nuevas que plantean discursos novedosos, pero impersonales.

¿Acaso estamos destinados a ser lo que no deseamos? ¿Tan grande es nuestra culpa para pagar tan despreciable precio por nuestra vida? ¿Acaso la fantasía de la elección impide coger las riendas de lo que conocemos como vida y forjar un destino que coseche dulzura por sobre la traición a la esencia? ¿Acaso la esencia debe ser aborrecida por su naturaleza?

Las letras sumaran letras, y las interpretaciones sumarán emociones…

Te dejo un video solo por que si...


miércoles, 14 de enero de 2009

Sobre "El Día de la Marmota"...

¿Recuerdan la película “El día de la Marmota”?

Churra, creo que lo primero es preguntar si conocen la película. Trata sobre un hombre que llega a un pueblo en el cual celebran el día de la marmota como festividad local y se repite el día una y otra vez. Él intenta todas las variaciones posibles para poder descifrar que es lo que debe hacer, pero no ocurre ningún cambio, y la repetición del día no termina jamás. Simplemente esta atrapado (intenta el suicidio, pero solo consigue despertar el próximo día en el mismo día...). Del final de la película no me recuerdo, pero eso muchas veces es poco importante.




Uno de los episodios mas traumáticos que e vivido en mi vida fue de camino al colegio en septimo u octavo básico. ¿O fue de vuelta a casa? Bueno creo que es otro detalle insignificante, pero tengo muy claro que una parte del camino, sino el comienzo o el fin, que recorría era la escuela.

Yo vivía en una población de esas de mala muerte, esas que todos desprecian por solo escuchar su nombre, es como si el nombre de dicha población llevara impresa una carga que deteriora los sabores de quienes las nombran, pero eso en paja de otro pajar (¿o no?). Prosigo, yo era el feliz poseedor de una bicicleta cross, es un modelo chiquito en el cual acostumbraba salir a dar vueltas a todas la poblaciones, con el fin de poder comparar como era la vida, y creanme era diferente.

En la población en que vivía existían alrededor de tres sectores muy marcados (todos pobres), en el más cruento de los tres, en el que la extrema pobreza era evidente a los ojos de un niño de septimo u octavo básico ocurrieron los hechos que jamas olvidaré. En dicho sector, que por lo demás no eran más de cien metro cuadrados, conviven muchas familias las que se plasmaban en casetas que asimilaban colores enmohecidos y se cubrían de multitudes de plásticos de todas las marcas y colores. Tener que recorrer el tramo escuela-casa me obligaba a circundar dicha congregación de “hogares” y mas de alguna vez reparaba mi atención en lo que allí sucedía, pero un día mi atención se vio sobrepasada al ver a una mujer de unos 30 años barriendo, la cual estaba acompañada con un bebe de unos 4 años. Ella vestía un vestido de una pieza que mas parecía los restos de un mantel que cumplió el propósito de cubrir la mesa de una celebración en la cual nadie quería estar y el la que los asistentes, quizás en búsqueda de alguna irónica revancha dejaron caer los restos de sus bocas llenas de rabia y descrédito. Ella calzaba unas chalas destruidas que dejaban ver la marca”Zico” y que forman parte del inventario necesario de quién no se interesa por interesarce en sí, su cabeza era desaliñada en un pelo huracanado y su rostro lo recuerdo, pero dudo corresponda al que veo hoy en mi imaginación. El niño debía medir un metro de altura, quizás menos, tenia un pantalón corto de color verde marino, de seguro el retazo de algún uniforme que regalaron en ropas para los necesitados. El niño además tenia una polera muy corta con diseños infantiles, algo así como si su ángel de la guarda buscara reírse de la infancia ya derruida en un ambiente mas preocupado por todo menos la infancia, la polera se arrepollaba hacia el pecho del nicho invitando a ver un estomago hinchado, muy similar al de un perro que porta unos parásitos que lo comen desde adentro, dejando su corazón como parte final del festín, para además no atentar contra la vida del portador. El lapsus en que vi esta imagen no debe haber superado los cinco segundos. Mientras los observe la mujer fumaba un cigarrillo y barría a la vez, como si las dos acciones en ninguna dimensión posible de existir se contradijeran. Quizás en el tercer segundo la mujer dobla sus rodillas, mira al niño, estira la mano con la que cargaba el cigarrillo y con una expresión de absoluta cotidianeidad, similar a la de matar una mosca quizás, con esa expresión deja el cigarro en la boca del niño el cual como respuesta da una bocanada, que solo un arriero u otro oficio que busque compañía en algún cilíndrico portador de tabaco y cancer, pueda enseñar solo a sus discípulos mas avanzados. Esta situación, solo me dejo con una sensación de culpabilidad, sin siquiera pedirlo había pasado a ser el encubridor de una acción que a nadie le interesaría y en la cual nadie se tomaría la molestia preguntar si realmente me afectaba. El saber que nadie se podría poner en mi lugar, que nadie asimilaría el peso que cargaba yo me hacia desestimar lo que vi y plantearme que quizás no sea importante. Como una tarea pendiente solo desapareció al ser olvidada , pero seguía faltando una pieza que completara el puzzle, aun faltaba.


Hoy es 12 de enero del 2009. Los años siguen transcurriendo y la dulce y amarga invitación de la muerte no se ve cercana, aun estoy vivo. Hoy vivo en una población que espanta los sabores en los paladares de quienes la nombran. Esto no es el paraíso, pero se esta muy bien en comparación a otros momentos que distaban mas del prometido cielo.

Al costado de mi residencia existe la que otrora fue la peor de las poblaciones de San Fernando, hoy no tan mala. Para ir al centro puedo tomar esa población u otra que en la vara de estatus popular de conocimiento masivo, pero no escrita en ninguna reveladora encuesta, ni parte de ningún estudio formal, la sitúa por sobre el nivel de la población en la que hoy vivo. Bueno, evidentemente la de peor estatus me ofrece un menor tramo de camino, o no seria opción.

Nuevamente en bicicleta y de camino al centro de la ciudad veo a un niño que sale desde una botillería con una bebida Coca-Cola de dos litros bajo su hombro. Él debe tener entre 8 y 9 años, con una cara que evidencia una falta de felicidad, en una mano un hermano menor de quizás 5 años y en la otra una cerveza Cristal longi-Neck de 250cc de la cual bebe cual escape al circundante mundo que lo rodea, pero sin saber que los sorbos no serán jamas los suficientes para destruir lo que parece odiar, sino más bien siempre serán suficientes para destruirce.


Quizás como el protagonista del día de la marmota solo debo resignarme a saber que las cosas seguirán repitiéndose... O tal vez debo descargarla de algún sitio en Internet y verla para conocer el final y de paso conocer que es lo que se debe conocer en la repetición de los sucesos.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sobre lo pesado...





Debo partir por decir... por decirte, que te agradezco que me leas. Mi comunicación conmigo es una mierda, por lo cual el saber que me comunico con seres tan extraños como uno mismo, pero en exteriores que jamas nunca compartiré, me resulta por lo menos alentador.

Es así en lo que parto por contaros que sois hijos de todos los males. Lo digo, y lo afirmo, y si es necesario lo reafirmaré, por que me comparto hacia lo que somos, hacia esa construcción del mundo vital (ese pedazo de planeta que nos rodea y nos rejuvenece, nos recuerda que estamos vivos y que nuestro destino inevitable es la muerte. Además nos habla que el valor de la muerte solo lo daremos nosotros, el valor de nuestra existencia se mide desde nosotros). Hoy me siento hijo de todos, y absolutamente todos los males, en mi cabeza hay cientos y quizás miles de marcadores con accesos directos hacia todos los pensamientos malignos que el alma humana puede crear. Mi navegador mental con un solo click imaginario puede transportarme a sitios que no desearía jamas visiten ustedes. Tengo un maldito historial que desaparece y me impide volver y eliminar todos los link visitados.
Pero, como imaginarán, mi vida, y en fin la vida misma, no se puede resumir en una pobre metáfora computacional. El mediocre hardware no soportaría los virus de la imaginación, ni jamas una pobre maquina sentirá el brillo, la intensidad, el calor y el dolor de las pasiones.
Hoy me siento como el hijo de todos los males. Hoy la creación me beneficia con la caracterización básica de todo lo que nos rodea y es ¿acaso vemos bien a nuestro alrededor? me temo pequeños truanes que en pos de una respuesta fácil... si vemos bien, y no me refiero a una buena calidad de la visión, sino a que vemos constantemente obras con una finalidad fraternal, con un bien como forma final. Pero cada una de esas buenas intenciones, traducidas en actos de bondad, de caridad y de cuantos otros cosas se destruye en una forma agónica frente al egoísmo de los muchos.
Así s la cosa. No vengo acá a escribir un lastimoso discurso alentador que te lleve delante de lo que te impide seguir delante. Tampoco te vengo a decir que los problemas y las dificultades son imposibles de sobrellevar, ya tú descubrirás tus potencialidades. Veras cuales son las actitudes que te destruirán y cuales te fortalecerán. Veras como el apasiguante calor del día te invitará a la noche oscura y como de forma lúdica, el frío adormecedor de la noche te invitará a extrañar el ensordecedor calor del día que nunca será el mismo. La nostalgia por lo que fue te podría destruir, pero es la falacia a la que te acostumbrarás, pues en el día de tu muerte, o quizás con suerte absurda antes, te darás cuenta que eres tú el que se destruye con facilidad sádica.

Hay sentimientos y palabras que me identifican; marrón, nostalgia, sutilezas, dolor, pasado-futuro, yo, y tantas otras más.

¿Y a ti?

sábado, 4 de octubre de 2008

Sobre Otro día...





Palabras saladas y otras que evocan NOSTALGIAS empeñadas en deconstruir y diluir.
Quiero hacer cosas extrañas y saludar a ellas que me han tendido la mano, los abrazos y sus sinceridades.
Vuelvo a escuchar esos sonidos que inspiran acongojamiento y acógonamiento en mi corazón. Estoy pendiente, de nuevo pendiente, que ninguna lágrima cruce la polémica frontera que marca el limite entre el interior de mi ojo, y asumir que he sido débil que puedo llorar como otrora fuerte carcasa.
Son notas compuestas con tal brutalidad que se cuelan en mis oídos y me transportan y me descomponen y transforman en alguien que me resulta penoso y amable. Es un sujeto, extraño y sujeto, frió y lejano y sujeto. Triste, pero a la vez orgulloso.
Hay imágenes que se cuelan por las rendijas de cabañas que no he visitado cociente. Hay conciencias que he dejado en cabañas que he visitado con ellas.
Vuelve la música y el tema que no me deja retener las gotas dentro del limite imaginario de mis párpados.
Lo malo de llorar no es llorar. Lo malo pasa por como la humedad que adquieren los cachetes, y siquiera el mismo ojo, te recuerda todas las otras veces en que se ha humedecido. Es como si a cada llanto nuevo le sumaras todos lo ya vividos, todos los llanto ya sufridos y así para delante suma que suma.
Recuerdo caras de amigos, pero son caras muertas, caras que ya no existen y que no se encontraran jamas. Recuerdo sus sonrisas y sus abrazos y como en nuestras mentes siempre estaba la posibilidad de urdir una nueva travesura. Era excitante y a veces emocionante emprender algo que no sabemos en lo que iba a terminar. Esos rostros... esos rostros que acompañan mi pasado solo se suman a esas melodías que despiertan NOSTALGIAS,  esos rostros ya no serán jamas, ya desaparecieron.
Veo a los que fueron mis amigos, los veo por casualidad ya que la vida separo nuestros destinos a su antojo, y no se que cambio en ellos. Me he preguntado por mucho tiempo como cambian las personas, como cambiaron mis amigos. ¿O será que el mundo sigue igual y yo ya soy un ser extraño mas, extraño para ellos y extraño para mi?
Tengo pena, y hoy no es por mi, no es por ellos y no es por ellas, ni por quienes no conozco. Simplemente hoy tengo pena...