miércoles, 10 de octubre de 2007

Sobre los mass medias...



De vez en cuando en mucho lo que se quiere decir, ahorita mismo es tanto lo que quiero contar. La verdad la mayoría las considero tonteras, pero alto!!!! Recuérdenme que el mundo es una tontera, las decisiones están basadas en tonteras... no es menor el motor.
Por donde partir... bueno ahí voy.
Son casi las dos de la madrugada y extrañamente no estoy carreteando, no estoy de fiesta y no tengo nada de alcohol cerca (bueno que sea bebible, por que para ser sincero en frente tengo un frasco de alcohol desnaturalizado de 95º, pero creo no lo beberé). Acabo de terminar un trabajo de Estadística social y la verdad me dejo un poco cansado, y por último ya hace días que vengo con ganas de plasmar unas cositas que se me presentan. No debo olvidar que acabo de ver el vídeo de Javiera Mena y me ha hecho sentir cosas un tanto profundas.
Partiré por el final. El vídeo me ha hecho recordar, o reconocer -como lo deseen- (creo debido a mi noctambulo estado, conciencia distorsionada podrían decir) la belleza en la simpleza de las cosas, no quiero decir que el vídeo sea espectacular y nos de un boleto a un impresionante viaje por lo básico de lo perfecto. No, no es eso lo que digo, pero si a alguien le ocurre... déjeme la cola. Es como se presentan las secuencias de imágenes, quizás me arrepienta después de esto, y a ello sumado la voz melódica de Javiera. Bueno tan solo recomendarla.
En mi último viaje a la cuidad que odio (San Fernando) y en mi casa e mirado la TV y recurrido al omnipotente MTV, en donde ahora lo difíciles ver vídeos musicales. Bueno no es necesario caer en el análisis de lo malformación que resulta esta cadena para juventud mundial, en su minuto yo fui uno más de ellos.

La verdad no recurría a él creo que hace unos dos años, y me he encontrado con la sorpresa que en uno de sus programas estelares (NEXT, uno donde a una persona le presentan posibles parejas, creo que siempre 5, y debe ir entrevistándose y al final elegir a una) en el cual ahora la persona que elegía era un gay. Esto para mi no representa nada malo, en general, tan solo es que recuerdo el MTV en el cual crecí y el mensaje implícito era el de hombre y mujer, recuerdo un "beavis and buthead" ,y otros tantos ejemplos que no recordaré, que bromeaban con la homosexualidad, de una forma bastante excluyente. Para ir al grano, es interesante como estos prototipos se acercan a la llamada juventud, en mis debates con las diferentes opciones sexuales aun no llego al consenso si estos satisfactores son impuestos por las cadenas o son respuesta a las peticiones de la juventud. Lo que si me parece seguro, seria bueno citar algún estudio que me respalde, pero no conozco de tal, es el como estos indicadores (MTV) aportar a las modas sexuales actuales, tanto homo y bisexualidad, cada vez más emergentes.
Ciertamente los tiempos cambian, pero ¿deben determinarse estos cambios desde los mass medias? jajaja que original mi pregunta (esto es un sarcasmo). Recuerdo que en un principio de mi juventud me intereso el hip hop, luego el funk, unos más que no recuerdo y finalmente termine siendo el híbrido que puedo no definir hoy en día. Mi originalidad la copie de revistas, vídeos, canciones y de Internet. Cosa que negaba hasta más no poder en esos tiempos... con esto entiendo un poco los horizontes nublados de mi predecesores, y quiero además justificar un poco a mis antecesores.

domingo, 7 de octubre de 2007

Sobre la justicia…


El destino sin duda es la cosa más interesante que podemos conocer en esta vida, si consideramos que la vida misma es un sinsentido, se hace extremadamente mas interesante ésta palabra.

Cada día me alimento mas de las percepciones que tienen los seres que me rodean en relación a muchos temas, claro que estupidez digo –no podría ser de otra forma- bueno en fin.

Últimamente, al toparme con gente que estimo, y que considero merece acceder al relato de los hechos que me han acontecido, específicamente a mi encuentro con los Pacos. Me ha sorprendido la actitud en general al contarles. Las respuestas, o mas bien reacciones de lo demás, se basan tan solo en dos tipos y la verdad no se cual es más triste.

Por una parte existe un sector que simplemente asiente a mi relato, es quizás la respuesta más estúpida. Pues asienten tal cual hubiesen sido testigos presenciales, y solo por confirmación o desinterés esperan que el relato se termine lo más pronto posible. Creo esto se debe a la desconfianza que en ellos puedo generar y derechamente a que no creen en mi versión de los hechos. Cosa muy triste por lo demás, pues reitero que solo lee he contado a las personas que estimo.

Por otro lado, y aun mas triste, es la respuesta que medan quienes no asienten esperando a que termine pronto, generalmente con quienes se ha logrado producir algún debate en relación al “PODER” de la justicia y al como éste recae en personas no capacitadas para ello, personas por lo tanto mediocres. Bueno, ellos me estimulan en mi rechazo a la fuerza pública y me dicen que hechos tan arbitrarios son parte de la cotidianeidad, situaciones similares se les han presentado a muchos de mis conocidos (y suelo no juntarme con personas consideradas como criminales). La respuesta de ellos en resumen es –así es la vida, así es la cosa-. Ellos, a pesar de haber vivido situaciones similares, me refuerzan el maldito consejo del defensor público “acá no importa si eres culpable o inocente, el camino más corto es la salida alternativa, ósea el acuerdo reparatorio”. Claro con dicho acuerdo (que es la opción que todos tomaremos), nos ahorramos ir a un juicio con sus posteriores viajes y diferentes situaciones poco gratas, pero el precio que debemos pagar es el no probar nuestra inocencia (bueno tengo pendiente el posteo de mis impresiones con dichoso defensor público).

Aun sabiendo, o por lo menos predicando e intentando practicar el no idealizar las respuestas de los demás en relación a lo que espero de ellos, lo que esperaría y será la respuesta que daré necesariamente a quién tome de mi a posterior un consejo es ir hasta el fondo de la situación. Es ir al juicio y jugarlo todo para recuperar lo que la fuerza pública de forma arbitraria ha robado, para recuperar nuestra dignidad, lo que nos pertenece. Todos los factores se confabulan a nuestro favor, con excepción del apoyo de las personas.

Con esto no quiero ir en contra de las personas, unos más sinceros que otros, que me han dado su opinión, y de quienes a su manera nos han dado su apoyo.

Planteo la pregunta si estos arrestos improvisados y (repito) arbitrarios ¿serán parte del control social? Todos quienes han pasado por situaciones similares no quieren tener nada que ver con la dicha ley, a pesar de confiar plenamente en mi inocencia, en nuestra inocencia. Y sinceramente… yo tampoco quiero mucho por estos momentos con dicha ley.

Suerte a quienes la estudian, necesitan vender su corazón(quizás después me arrepienta de esta última frase, por ahora pienso que será muy después).

viernes, 21 de septiembre de 2007

De los cinco ebrios....

Es extraño, pero todo el rato la vida se esfuerza en mostrarnos justamente lo que no queremos ver. Es como una señora malhumorada que nos da miel en un pan, a veces calientito, recién salido del horno. Otras veces un pan tostado… muy tostado. Pero lo bueno del pan es que siempre se puede comer, solo variará el esfuerzo. Si hasta con hongos el pan sigue siendo comestible.
De viaje en San Fernando (es interesante el como, ahora, el volver a mi hogar es un viaje casi turístico) y con las claras intenciones de compartir más con mi hermano menor, he recibido de su parte por segunda noche la invitación a un Bar metalero. Invitación que por lo demás no he despreciado.
como lo dicta la chilenidad que no tengo (ahora menos), e concurrido a ¡Tomar un buen jarro de chicha a las fondas! Para posterior ir a compra un vino a una picada cercana, para llegar a la casa en la que carreteaba mi hermano. Después de uno de los dos litros de vino nos dirigimos al bar en cuestión. El ambiente es algo metalero, pero no despreciable… digamos que se puede soportar. Pasadas las seis cervezas entre cinco, asumimos la marcha de retirada.
Al salir del bar se divisan un par o trío de flaites (digamos que el alcohol me nublo la vista) pateando una señalética del transito. Luego de esperar unos instantes y viendo que dichos flaites emprenden rumbo, nos vamos rumbo a casa. Con intenciones de dar un muerte en paz al vino ya descansado.
Camino al encuentro con el líquido bermeñon, los cinco nos distanciamos por ciertos metros. En el que yo formo parte de la comitiva central junto a otro compatriota, adelante marcha mi hermano flameando a otro compatriota (quién dada su ebriedad parecía mas bien banderín escolar) y en la retaguardia el compatriota encargado de dis-logística. En las intersecciones de dos arterias principales O’ Higgins y M. Velasco (seudo próceres que se avergonzarían de ser testigos de los ocurrido, pero que por ciertos márgenes de necro-tiempo se me es imposible de preguntar su opinión) soy detenido por una caravana de carabineros (desde ahora Pacos ) quienes no me informan del porqué de mi detención, ni dan lectura a mis derechos disque garantizados en la constitución. Pero antes de ser interceptado, y al mirar hacia a tras, tal cual payasos de circo con muchos recursos (metáfora que intenta alarmar que nuestros impuestos fomentan a estas policías) salen algo de cinco Pacos y toman detenido a nuestro compatriota de di-logística. Solo en ese instante, al voltearme a ver a mi hermano un horizonte blanco y verde con lucecitas de colores, parecido a un reten móvil (lamentablemente efectivamente un reten móvil) me hace, la imposible negar, invitación a acceder a su interior. Mi sorpresa en tanto mayor, al ver que mi hermano y su estandarte amigo son invitados a gozar de las cinco estrellas-reten-holding-movil-autus. En el interior del lujoso transporte, manchado con decoraciones abstractas de sangre y pelos desprendidos, me entero que mi hermano había sostenido una reunión de kick-boxing delante de nosotros, pero de la cual había sido… mmm… digamos no ganador. En la cual dichos Pacos no interfirieron, ni acusaron realización, ni prestaron ayuda, ni detuvieron a ambas partes, ni se metieron a pelear (creo eso hubiese sido lo mejor, ya que las guatitas abundan en las comisarias, seguramente la prisión del aire).
Luego llevados al lujoso “Spa Hospital-constatación-lesiones” y de jugar un rato al clásico -Dame tu Rut y no me mires a los ojos, o te aprieto las esposas- (creo que perdí dos de las tres vidas) somos llevados de nuevo en el cinco estrellas-reten-holding-movil-autus a la comisaria.
Ya en la comisaria y dejando atrás las comodidades, somos invitados a una hermosa suite, ambientada en los antros carcelarios (era tanta la producción que incluso contaba con el moho en el suelo, el rallado en las paredes y la constante visita de un actor que las hacia de Paco que nos decía -tan acá por hueones y por mandarse cagas los conchesumadres -[claro que no le creímos mucho, sabemos que un Paco diría los conchaesumadres, pues tienen el mínimo de educación que exige la academia de carabineros]). Donde hacemos amistades con un chico de alrededor de treinta años, unos de esos de los que nos pueden enseñar mucho sobre el corriente proceder de los Pacos. Para ser un poco breve en, el tiempo más largo de vida (tiempo más largo encerrado sin quererlo, aunque no se compara con el letargo de una sesión de clases de introducción al derecho) .No se nos han respetado derechos tan básicos como el ir al baño, incluso ciertos Pacos se burlaron de nuestra culpabilidad y nos obligaron a marcar territorio dentro de la celda (por suerte nadie se creyó perro en ese instante, esto por dos razones; hubiese sido penoso defender el territorio a mordiscos entre nosotros y cualquier fantasía sexual estaba absolutamente fuera de contexto). A pesar que nuestros derechos no son leídos se nos pide firmar la hoja de lectura a cuatro de nosotros, pero mágicamente y solo intentando acceder a un próximo nivel, nos negamos a estampar nuestra humanidad en esas hojas sucias de falta de verdad.
Finalmente en la mañana, a eso de las once, somos invitados a un tour por la fiscalía civil. En ella jugamos a policías y ladrones con una jueza como arbitro de nuestras actuaciones.
Me olvidaba contarles que el precio de todo el paquete es la entrega incondicional de nuestras libertades, y la mayoría de los chilenos ya lo pagamos. Por regla general solo se eximen ciertas cúpulas adineradas, lumpen y por supuesto conocedores a cabalidad de la ley.
Si quieres acceder a dicha aventura solo debes caminar en paz por las calles de tu cuidad a las cuatro de la mañana y tu comisaria mas cercana se encargara de lo demás.
SUERTE!!! Y RECUERDA… COMO LO DICE "SU AMIGO SIEMPRE"